Teoría en The Walking Dead explica los sinsabores de Carol como madre

La ficción recuerda en su última temporada el sufrimiento de una de sus protagonistas

La última temporada de The Walking Dead ha devuelto a la famosa serie a la senda del éxito. Tras unas temporadas que no han conseguido enganchar a la audiencia, la última ha vuelto a contar con la esencia de la saga. Sin embargo, muchos se han fijado en la dura situación que vive Carol durante todas las temporadas de la serie.

Y es que una de las protagonistas, que lleva presente desde la primera temporada, ha ido perdiendo a todos los seres a los que les tenía cariño. En total, son cinco veces las que Carol ha tenido que despedirse para siempre de sus hijos, biológicos o adoptivos, causando efectos demoledores en uno de los personajes más queridos.

The Walking Dead

De Sophia en la segunda temporada a Henry en la novena

La triste historia de Carol comienza desde la aparición del personaje. En la segunda temporada, Carol está decidida a encontrar a su hija biológica, que lleva semanas desaparecida. Su esperanza acabaría pronto, puesto que en la segunda temporada descubren que hija se había convertido en un zombi y vivía en el granero.

Tras esto, llegan a la vida de Carol dos nuevas hijas, aunque en esta ocasión son adoptivas. Se tratan de Mika y Lizzie. Sin embargo, Carol pronto descubre que el comportamiento de Lizzie no es normal, y lo confirma tras ver como Lizzie ha matado a su propia hermana tras un brote psicótico. Una situación que provocó que Carol matara a Lizzie.

Y por último, llegó el turno de Henry, un chico huérfano que vivía en el Reino y que cría junto con Ezekiel como propio. No obstante, el chico también sufriría un trágico desenlace, puesto que su cabeza convertida en un zombi fue colocada sobre una pica. Un último y definitivo golpe que casi lleva a Carol a la locura.

The Walking Dead

Los hijos muertos de Carol reaparecen en la décima temporada

En la décima temporada de The Walking Dead, podemos ver como todo lo vivido por Carol tiene su repercusión. El personaje, que se ha ido convirtiendo progresivamente con el transcurso de la serie, se ve obligado a tomar anfetaminas para no dormir durante un largo periodo de tiempo. Algo que tiene consecuencias fatales en Carol.

Tras varios días sin dormir, Carol comienza a tener alucinaciones. En una de ellas, mientras mira la portada de un libro, comienza a ver la cara de sus hijos fallecidos, que la miran con enfado. Una escena muy dolorosa para Carol, que no ha parado de acumular golpes durante todas las temporadas de The Walking Dead.

Rocío Carrasco

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