Pifia imperdonable en ¡Boom! deja a los Dispersos a un paso de la gloria

Victoria y Óscar se quedan a dos preguntas de conseguir el ansiado bote

¡Boom! se ha convertido, con el paso de los años, en uno de los concursos más populares de la televisión. Por el concurso de Cuatro han pasado algunos de los concursantes más famosos, como Los Lobos o Los Dispersos, que consiguieron llevarse el bote más grande de la historia de la televisión consiguiendo así un Record Guiness.

Para alcanzar el ansiado premio, hace falta una gran cantidad de conocimiento. Pero no es el único requisito. También es muy necesaria la calma, puesto que en momentos de tensión como los que se viven en el programa, con una cuenta atrás constante, es muy importante tener los nervios de acero.

Cambio de ciclo en ¡Boom!

Debido a la intensidad de la competencia que se ve ahora en el programa tras a ciertas decisiones y modificaciones, Los Persos, el equipo ganador y avasallador conformado por Victoria y Óscar, le ha ganado la puja en un duelo de infarto al equipo Dis, el cual está compuesto por Manolo y M. A.

Los Persos se han ganado el derecho de participar en una fase del programa donde el bombardeo de preguntas de la uno a la quince es descontrolado y sin piedad, sin dar oportunidad alguna a titubeos por parte de ninguno de los participantes. Fase que podría terminar en inminente desenlace caótico si Victoria y Óscar no logran responder correctamente a las preguntas.

Los invitados al inicio de la ráfaga empiezan respondiendo de manera segura y contundente a todas y cada una de las preguntas que el presentador hace, haciéndolos ver empoderados y totalmente confiados acorde a la manera fehaciente y tajante con que dan respuesta a difíciles incógnitas que para muchos de los televidentes son imposibles.

¡Boom!

Victoria y Óscar se quedan con la miel en los labios

Pero todo cambia a medida que avanzan las preguntas. Como es habitual en los concursos de televisión, a medida que los concursantes avanzan rondas, el programa eleva su dificultad para hacer más difícil aún conseguir el ansiado premio. Y esto es justo lo que le paso a Victoria y a Óscar, que estuvieron a punto de conseguir el bote.

En esta ocasión, tras un prometedor inicio, Victoria y Óscar no lograron responder correctamente a las preguntas siete y once. Tras esto, el tiempo se agotó, provocando la explosión de la bomba que da nombre al programa. Una oportunidad única para adquirir un suculento bote que se le ha escapado a Victoria y a Óscar por muy poco.

Rocío Carrasco