Iker Jiménez (Informe Covid) se harta de estar vinculado a la ultraderecha

Su labor en la lucha contra el coronavirus le ha servido para ganar detractores que lo critican por pertenecer a un bando político u otro

Iker Jiménez es, sin duda alguna, uno de los presentadores que más críticas ha recibido en los últimos meses. Todo a pesar de su labor en la lucha contra el coronavirus. Sin embargo, esto le ha servido para acumular críticas por su posicionamiento político, tanto por su papel en Cuarto Milenio como ahora en Informe Covid.

Y es que el presentador fue uno de los primeros en advertir sobre el gran peligro que se avecinaba con el coronavirus. Unas advertencias que no fueron tenidas en cuenta. Más bien todo lo contrario, puesto que tan solo recibió críticas, tanto de un bando como de otro. Es por eso que ahora ha mostrado su malestar en redes sociales.

Informe Covid
Iker Jiménez se harta de los que tachan de pertenecer a un bando político u otro

Iker Jiménez, vinculado a la derecha política

Desde el comienzo del estado de alarma, Iker Jiménez se ha mostrado muy crítico con muchas de las decisiones del Gobierno de España. Pero no solo con ellos, sino que también con Fernando Simón. Y es que, a su parecer, se ha ocultado información y se ha mentido a los ciudadanos en una situación de extrema gravedad.

Es por eso que se ha mostrado especialmente crítico, además de porque han decretado medidas que no tienen ni pies ni cabeza. Sin embargo, estas críticas le han servido para ser vinculado con un bando político, especialmente con la ultraderecha. No obstante, también ha sido vinculado con la izquierda política.

Todos los cambios políticos de Iker Jiménez

Es por eso que ahora Iker Jiménez ha comentado en redes sociales como ha sido su evolución política en los últimos meses. Y es que, según ha comentado, ha ido pasando por todos los extremos, siempre según los detractores del presentador. Pero, a pesar de todo, ha confesado que esta situación es muy divertida, puesto que es un bucle.

Tal y como ha publicado, en febrero y marzo ha sido la voz de la ultraderecha. En abril capitán a posteriori, mientras que en mayo y junio ha sido comunista. Por su parte, en julio y agosto ha sido un servidor de Soros y en septiembre un masón al servicio del Gobierno. Ahora, en octubre, le toca ser un fascista. Unos cambios en su posicionamiento que, sin duda, han hartado a Iker Jiménez, aunque se lo ha tomado con humor.

Sálvame