Delicadas y Crueles exprime al máximo academia de Monique para triunfar con el ballet

La nueva producción de Netflix se encuentra entre las mejores del momento, sus espectadores recurren a las redes para comentar su trama

La nueva serie que ha lanzado la plataforma Netflix, Delicadas y Crueles, cuenta la historia de la academia de bailarines de Monique. Es una producción basada en la novela del mismo nombre de Sona charaipotra y Dhonielle Clayton. Ahora se ha convertido en una de las ficciones que más está arrasando.

La producción cuenta la historia de Monique, una directora de la excelente academia de ballet Archer y cada uno de sus estudiantes. Este centro está preparado para cada uno de los alumnos que quieren destacar en el mundo de la danza y quieren convertirse en los mejores bailarines.

Delicadas y Crueles
Delicadas y Crueles aterriza en Netflix. Foto: redes

La historia de Monique en Delicadas y Crueles

Monique ha conseguido crear una academia en la que forma a todo tipo de estudiantes para que consigan su gran sueño de ser bailarines. Ella es una ex bailarina por lo que lo da todo por el conseguir el propósito de sus alumnos, además cree mucho en el valor de la academia.

La protagonista hace todo lo posible por defender su institución y exprime al máximo a cada uno de sus estudiantes, para que triunfen como excelentes bailarines. No le importa de donde vienen, ni cuál es su clase social, simplemente quiere que triunfen en su sueño.

La academia profesional lucha por los sueños de sus estudiantes

La ficción ha sido creada por Michael MacLenna y tiene como protagonistas a actores y actrices como Brennan Clost que interpreta a Shane, Barton Cowperthwaite como Oren Lennox, Bayardo De Murguia como Ramon Costa, Damon J. Gillespie como Caleb, entre otros.

La serie llega por todo lo alto a Netflix y ya ha recibido las primeras impresiones de sus espectadores, que están encantados con cada uno de los aspectos que se desenvuelven en la trama. Es una de las producciones que mejor acogida ha tenido en los últimos meses.

Rocío Carrasco