¡Confesión! Agatha Ruiz de la Prada muy salida tras dejar a Pedrojota

La popular diseñadora se destapa con unas polémicas declaraciones que dejan helado al personal

La popular diseñadora de ropa, Agatha Ruiz de la Prada, ha causado furor esta semana con unas declaraciones que no dejan indiferente a nadie. La veterana modista se ha desmarcado con una respuesta en la que reconoce haber recuperado el apetito sexual. Eso sí, la mujer reconoció que no le gusta hablar de sexo porque lo considera de mala educación. Pero todo después de soltar una bomba que recorrió rápidamente las redes.

Para Agatha Ruiz de la Prada, sus deseos se dispararon a los 56 años, justo cuando puso fin a su relación con el periodista Pedro J. Ramírez, actual director de El Español. Estas palabras fueron formuladas en el programa La Hora de La 1, el matinal de TVE. La diseñadora no obstante, retrocedió rápidamente.

Agatha Ruiz de la Prada
Diseñadora Agatha Ruiz de la Prada

Entrevista sin desperdicio

Al darse cuenta de lo que había dicho y de la segura repercusión que iba a tener, Agatha Ruiz de la Prada se limitó a dejar claro que, pese a todo, sigue siendo muy asexual. Que nunca ha tenido especial apetito, más allá de que al divorciarse de Pedrojota le volvió la pasión.

Lógicamente, en La Hora de La 1 no dejaron desaprovechar la situación y apretaron las tuercas a la diseñadora. Salió a la palestra el nombre de su actual pareja, Luis Gasset, y Agatha se volvió a meter en un lío. “Es un cañón”, sentenció la modista, zanjando ahí la conversación.

Las mascarillas de Agatha

Para relajar el ambiente, se cambió de tercio y se analizó un poco el éxito que ha cosechado la diseñadora durante el confinamiento. Y es que Agatha Ruiz de la Prada lanzó a través de la cadena de supermercados Lidl unas mascarillas cuyo éxito no se hizo esperar.

El primer día que salían a la venta se agotaron existencia en toda España, por lo que hubo que solicitar más remesas. Un éxito más gracias a su visión revolucionaria y transgresora de la moda. Lógicamente sus mascarillas también llevan el sello de colorido y visibilidad que siempre han marcado la carrera de Agatha.